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Prevención y Cuidado

¿Cuál es la diferencia entre ITS y ETS?

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Descubre la diferencia entre ITS y ETS, los síntomas de alerta y cuándo acudir a un especialista para realizar pruebas médicas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que a diario más de un millón de personas se contagia de una infección de transmisión sexual; además, en países como Estados Unidos se registran 20 millones de casos de ETS nuevos cada año. 

Con todo, existe mucha desinformación con respecto a los síntomas y la forma en que se transmiten, además de mitos de las ETS y dudas sobre la diferencia entre ITS y ETS. Conoce a continuación cada una y la forma de diferenciarlas.

¿Qué son las ETS?

ETS es la sigla para designar las enfermedades de transmisión sexual. Abarca aquellas que se transmiten por medio del sexo vaginal, anal u oral sin preservativo, aunque también es posible contraerlas por administración de jeringas usadas y de la madre al bebé durante la gestación y el parto. 

¿Qué son las ITS?

La sigla ITS corresponde a infecciones de transmisión sexual. Al igual que las enfermedades, se transmiten por medio del contacto íntimo sin protección, los flujos sanguíneos o hacia el feto cuando la madre está infectada. Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre ITS y ETS?

En principio, ambas siglas designan los mismos padecimientos de transmisión sexual, aunque en el ámbito de la medicina ITS ha cobrado mayor uso durante los últimos años. La razón principal es evitar el estigma social y los mitos de las ETS, sobre todo para quienes las sufren. En este sentido, se trata solo de un cambio en la denominación.

A pesar de esto, otras organizaciones, como The STI Project, señalan que es correcto hablar de ITS cuando la dolencia es asintomática, mientras que se llaman ETS al presentar síntomas. 

Tipos de ITS y ETS

Estas infecciones o enfermedades son producidas por cinco factores: bacterias, virus, hongos, parásitos y microorganismos intestinales. Algunas de ellas son:

  • Gonorrea
  • Sífilis
  • Clamidiasis
  • Herpes genital
  • VPH
  • VIH
  • Hepatitis A, B y C
  • Ladillas
  • Infecciones producidas por bacterias como salmonella

Los antibióticos curan las dolencias ocasionadas por bacterias, parásitos, hongos y microorganismos; sin embargo, las ETS producidas por virus no tienen cura, los tratamientos controlan los síntomas y reducir la posibilidad de esparcir la enfermedad. 

Síntomas de las ITS y ETS

Los síntomas varían de acuerdo con la infección o enfermedad; sin embargo, como se mencionó, en ocasiones son asintomáticas y el portador ignora que es capaz de contagiar a otras parejas sexuales. Además, sufrir de infecciones como gonorrea y sífilis aumenta las posibilidades de contraer ETS producidas por virus, como VIH.

Algunas señales de alerta son:

  • Aparición de úlceras o verrugas en la boca, el ano o los genitales.
  • Secreción amarillenta o verdosa.
  • Dolor abdominal o pélvico.
  • Dolor durante las relaciones sexuales. 
  • Ardor al orinar o defecar.
  • Sangrado vaginal.

¿Cómo detectar las ITS?

La OMS señala la ausencia de sintomatología como el principal inconveniente para detectar las ITS, sumado al hecho de que los síntomas, cuando aparecen, son muy similares; por esto, se requiere atención médica para proporcionar un diagnóstico acertado.

Lo recomendable es acudir al especialista para realizar exámenes de control. ¿Quiénes deben realizarse estos estudios? Personas con múltiples parejas sexuales, aquellas que no utilicen métodos de barrera o quienes presenten los síntomas descritos. Anualmente se recomienda realizar pruebas preventivas de detección de ETS y VIH, así como exigir a la pareja que lo haga. Adicional a esto, existen vacunas contra el VPH y la hepatitis A y B, según señala CDC. 

De no tratarse estas infecciones y enfermedades, las consecuencias son variadas: infertilidad, embarazos extrauterinos, abortos, enfermedades congénitas para el feto, cáncer de cuello uterino o cirrosis.